Al finalizar la Unidad de Aprendizaje Curricular, la comunidad estudiantil desarrolla una conciencia crítica sobre su entorno histórico y social, integrando aspectos como las transformaciones históricas, las relaciones de poder, las crisis sociales y económicas, las migraciones, los derechos humanos, la concentración urbana y la degradación ambiental, para promover la reflexión sobre el papel de las personas como agentes de cambio y fomentar la participación activa tanto en la preservación del patrimonio como en la búsqueda de soluciones a los problemas contemporáneos.